Directiva Matriz / Filial

Directiva Matriz/Filial

La «Directiva matriz/filial» establece la neutralidad fiscal en el reparto de dividendos de una filial a su matriz. Dicha neutralidad fiscal debe producirse tanto como consecuencia de la no tributación del dividendo percibido por la matriz, como eximiendo de retención en origen la distribución del dividendo que se realice. Por otro lado, el ámbito de la neutralidad fiscal ha sido ampliado al pago de beneficios a un establecimiento permanente de una sociedad matriz y la percepción de dichos beneficios por dicho establecimiento permanente, en virtud de la modificación introducida en la «Directiva matriz/filial» por la Directiva 2003/123/CE.

Así, la «Directiva matriz/filial» establece por un lado que, cuando una sociedad matriz o un establecimiento permanente de ésta, reciban beneficios distribuidos por motivos distintos de la liquidación de la matriz, el Estado de la sociedad matriz y el Estado del establecimiento permanente deberán: (i) o bien abstenerse de gravar dichos beneficios; o (ii) gravarlos,
pero autorizando al mismo tiempo a la sociedad matriz o al establecimiento permanente a deducir de su impuesto la fracción del impuesto relacionado con dichos beneficios y satisfecho por la filial y toda filial de ulterior nivel.

En este sentido, de acuerdo con la modificación introducida por la Directiva 2003/123/CE en la
«Directiva matriz/filial», se considera que una sociedad tiene la condición de matriz cuando posea en el capital de una sociedad de otro Estado miembro una participación mínima del 20%, requisito que se cumple en el caso planteado.

Además, la «Directiva matriz/filial» establece que, a partir del 1 de enero de 2007, el porcentaje mínimo de participación será del 15% y a partir del 1 de enero de 2009 del 10%.

Finalmente, se establece que cada Estado miembro tiene la facultad de no aplicar la Directiva a
aquellas de sus sociedades que no conserven, durante un periodo ininterrumpido de por lo menos dos años, una participación que le otorgue la calidad de sociedad matriz, ni a las sociedades en las cuales una sociedad de otro Estado miembro no conserve durante el mismo periodo una participación semejante.

No debemos olvidar que, además del grado mínimo de participación, la «Directiva matriz/filial» exige que ambas sociedades, matriz y filial, revistan alguna de las formas enumeradas en el Anexo a la propia Directiva, que estén domiciliadas fiscalmente en un Estado miembro y, que estén sujetas y no exentas al impuesto sobre sociedades existente en cada país (Art. 2 Directiva 90/435/CEE). En este sentido, el Acta de Adhesión modifica la «Directiva matriz/filial» en el sentido de incluir el nombre del impuesto sobre sociedades al que en cada nuevo Estado miembro debe de sujetarse la renta, así como la forma jurídica que han de revestir las sociedades.

Distribución de Beneficios UE

La distribución de beneficios por sociedades filiales españolas a matrices residentes en Estados miembros de la Unión Europea

La neutralidad fiscal que ha de presidir la distribución de beneficios por sociedades filiales residentes en España a sociedades matrices residentes en Estados miembros de la Unión Europea se regula en el artículo 14.1.h) de la Ley del Impuesto sobre la Renta de No Residentes («IRNR»), Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de No Residentes, que, bajo el título «rentas exentas», transpone la «Directiva matriz/filial» con una serie de particularidades.

La norma española considera como sociedad matriz aquella entidad que posea en el capital de
otra sociedad una participación directa de, al menos el 25%, debiéndose mantener dicha participación directa, al menos durante el año anterior al día en que sea exigible el beneficio que se distribuya o, en su defecto, que se mantenga durante el tiempo que sea necesario para completar un año.

No obstante, como veíamos anteriormente, la Directiva 2003/123/CE modificó la «Directiva
matriz/filial» en el sentido de ir reduciendo gradualmente el umbral de participación necesario para que una sociedad sea considerada como matriz, estableciéndose en la actualidad en el 10%
(un año antes o completado con posterioridad a la exigibilidad del dividendo).

Finalmente, la Ley del IRNR establece que la anterior exención prevista en la distribución de
beneficios por una filial española a su matriz comunitaria, no será aplicable cuando la sociedad matriz tenga su residencia en un país o territorio calificado reglamentariamente como paraíso fiscal. Caso en el que no se encuentra ni el Reino Unido ni Suecia.

IIC en Paraisos Fiscales

Socios o partícipes de IIC domiciliadas en un paraíso fiscal.

Se imputará cada año como plusvalía la diferencia positiva entre el valor de liquidativo al día que concluye el período impositivo, y el valor de adquisición. La imputación mínima será del 15% del valor de adquisición, salvo prueba en contrario. A efectos de cálculo de la plusvalía para el ejercicio siguiente, la cantidad imputada se considerará mayor valor de adquisición. La posible diferencia negativa entre el valor de cierre y el de adquisición no tendrá la consideración de deducible.

Ganancias de capital en los Convenios
Las ganancias derivadas de la enajenación de cualquier clase de bienes no inmobiliarios, sólo pueden someterse a imposición en el Estado en que resida el transmitente (Por ejemplo, venta de acciones de empresa española por residente en el Reino Unido. La plusvalía estará exenta en España).

Dividendos en los Convenios

Los Convenios de Doble Imposición siguen un régimen de tributación compartida respecto a los dividendos, en el sentido de que los mismos pueden gravarse en el Estado de residencia del perceptor, y en el Estado de donde los dividendos proceden, si bien, en este caso, a un tipo limitado que generalmente se cifra en el 15%.

Por tanto, cuando un residente de un Estado que tenga suscrito Convenio con España perciba dividendos de una entidad española, los mismos podrán someterse a tributación en España al tipo limitado previsto en el Convenio (generalmente el 15%).

En el caso de Suecia y el Reino Unido, de acuerdo al art. 10 de su Convenio, los dividendos se someterán a tributación en estos dos países, y pueden someterse también a tributación en España hasta un máximo del 10% del importe bruto de los dividendos si la sociedad matriz es una sociedad que posee directamente al menos el 50% del capital de la sociedad filial, en el caso de la matriz sueca, o el 10% de los derechos de voto en el caso de una matriz inglesa, siempre que esta posesión consista en acciones que se han adquirido por lo menos un año de antelación a la fecha en que los dividendos se devenguen o abonen. En caso de que la participación fuera menos, la tributación sería de un 15%.

No obstante, aquí sería de aplicación la Directiva Matriz / Filial por ser más beneficiosa que el Convenio.